¿Discriminación financiera? Estigmas bancarios, limbos legales y trabajo sexual

Jun 22, 2026
¿Discriminación financiera? Estigmas bancarios, limbos legales y trabajo sexual

Xan es trabajadora sexual desde hace 22 años. Ha ejercido en diferentes nichos, desde la creación de fotografía, venta de contenido, contenido virtual, webcams y en algunas ocasiones también las citas presenciales en la Ciudad de México, donde reside.

Hablar de finanzas personales o discriminación económica no le molesta y su caso es el ejemplo perfecto para visibilizar cómo se navega cuando existe el privilegio de un trabajo en el sector formal que la respalde ante los bancos y Hacienda.

"Soy como de las que tienen este privilegio de contar con otros ingresos extras, además de los del trabajo sexual. Cuando estudiaba la licenciatura, a los 18, el trabajo sexual me ayudó a pagar ciertas cosas de mi carrera y aunque después entré a trabajar a una empresa formal, en la que sí se reconoce el trabajo, seguí ejerciendo el trabajo sexual", describe en entrevista para SimpleMedia by SimpleEscort.

Por ello, Xan reconoce que en su caso no fue difícil abrir una cuenta de banco o acceder a los beneficios financieros que ofrecen los bancos. Sin embargo, reconoce que para compañeras que conoce y ejercen únicamente el trabajo sexual, abrir una cuenta a veces es complejo, porque piden comprobante de domicilio: “hay que recordar que muchas trabajadoras sexuales no cuentan con un domicilio fijo, muchas se llegan a instalar en los hoteles, viven en los hoteles, entonces esto hace que acceder a estas oportunidades financieras pues sí sea más complejo", reconoce.

Usualmente se les pide a los clientes que pongan como concepto en las transferencias las palabras taller o pedido”, explica como una regla invisible del ecosistema digital en la que las palabras cita, servicio o cita sexual ni siquiera son contempladas para evitar sospechas moralistas.

Por otra parte, pensar en pedir un préstamo o un crédito automotriz es una posibilidad que si bien Xan ha podido contemplar, nunca ha podido ser detallando sus ingresos como trabajadora sexual. 

Cuando me piden los comprobantes de ingresos, doy los de mis otras actividades. En su momento de cuando trabajaba como oficinista y actualmente como emprendedora. Creo que aquí es donde sí se pone a veces delicado para quienes no tienen otra fuente de ingresos, decir abiertamente que te dedicas al trabajo sexual provoca que la gente lo vea con estigma y además, como no es algo que esté regulado para las instituciones financieras no es un trabajo y por lo tanto no eres una persona viable para otorgarte un crédito. Pese a que tú tengas ahorros o tengas una estabilidad financiera mucho más sólida que una persona que está en una nómina, simplemente por dedicarte a algo que no está legalmente instituido como trabajo, pues te lo rebotan", deduce.

Un limbo jurídico

La investigación “Trabajo sexual y la falta de garantía de derechos de las mujeres que lo ejercen en la vía pública” realizada por Adriana Aguilera Marquina, estudiante de la Universidad Iberoamericana, analiza históricamente cómo el Estado mexicano ha oscilado entre el prohibicionismo y el reglamentarismo del trabajo sexual, manteniéndolo en una "clandestinidad tolerada". 

Esta ambigüedad histórica provoca que el Estado adopte una postura contradictoria: por un lado, exige la recaudación de impuestos a través del Servicio de Administración Tributaria (SAT); por el otro, no otorga un reconocimiento laboral pleno, tal como se relató incluso en el reporte The Age Verification Era realizado por SimpleEscort.

Y tal como en dicho reporte se atestigua que la creación de leyes restrictivas en países estratégicos, en México, leyes como FOSTA-SESTA en Estados Unidos, que ha obligado a las plataformas a implementar una censura algorítmica agresiva que afecta términos básicos llegó a otros espacios, relata Xan:

"Ahora con OnlyFans, sí hubo un tema hace unos años porque podíamos retirar nuestro dinero por PayPal. Sin embargo, PayPal y Mastercard se deslindaron totalmente de aplicaciones que los relacionaran con el trabajo sexual... decidieron ya no ser como estos vínculos para pagos, y sí fue un tema. Ahora para retirar mi dinero de OnlyFans utilizo otro mediador que se llama Skrill y tengo entonces que triangular las cuentas porque si bien a veces está la opción de transferírtelo a Visa, suele haber luego algunas intermitencias y regresa el dinero, que puede ser por esto mismo, de que vienen de sitios 18+ que los detectan..."

"Lo que sí es que cobran comisiones. Este (Skrill) creo que es el que cobra menos comisión, porque de por sí OnlyFans ya te quita una comisión, unos impuestos, y luego Skrill te quita también otra comisión por gestionarte ese pago... estás perdiendo en cuanto a estos porcentajes, pero pues es la única manera factible”.

Fintech, un oasis para trabajadoras sexuales

Mientras las leyes locales avanzan a paso lento frente al cabildeo conservador, la tecnología ha abierto una pequeña válvula de escape: los neobancos y las entidades Fintech virtuales, es decir, tarjetas que mediante plataformas digitales exigen menos burocracia, eliminan las visitas presenciales y permiten establecer fondos de inversión con rendimientos atractivos.

"Afortunadamente ahora existen ya las cuentas virtuales que no te piden tantos requisitos para abrirlas y creo que son una muy buena alternativa para las personas que tienen oficios... incluyendo a las trabajadoras sexuales. Ya hay muchos bancos virtuales que también cuando tú metes tus ahorros te dan muy buenos rendimientos, sin necesidad de irte a plantar físicamente a un lugar y explicarle a qué te dedicas", responde Xan.

Según el reporte FinTech 2025, elaborado por la asociación FinTech México, en este país son más de 70 millones de personas las que utilizan servicios fintech, “con una proyección de alcanzar 86 millones de usuarios y usuarias para 2027”, lo que refleja un mercado en plena expansión.

De estos 70 millones de personas no existe un registro o desglose específico que permita conocer cuántas personas que se dedican al trabajo sexual usan este tipo de servicio financiero y, por las características que describe Xan, es muy probable que nunca se conozca puesto que no es necesario especificar la ocupación laboral para crear una cuenta.

Eliminar estigmas, la urgencia contra la discriminación financiera

De acuerdo con el informe presentado por la Comisionada para los Derechos de las Personas Trabajadoras Sexuales de la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos (OEA), el trabajo sexual como otros trabajos es desempeñado por hombres, mujeres y personas trans, y a partir del uso de su corporeidad, se intercambia por recursos financieros. Su objeto está centrado en el placer sexual. Es necesario aclarar que el trabajo sexual, tiene diferenciaciones de fondo con cualquier otro trabajo, porque en éste la oferta de un servicio sexual implica, siempre, un estigma social, aspecto que no sucede con otros trabajos.

La falta de reconocimiento y protección legal del trabajo sexual coloca a las personas que lo ejercen en una condición de gran vulnerabilidad, y afectan a las personas trabajadoras sexuales en todos los ámbitos de su vida. Principalmente, pero no solo, en aquellos países donde el trabajo sexual está criminalizado, no cuentan con el acceso a la seguridad social, y enfrentan restricciones en el ejercicio de su personería jurídica y en el acceso a los recursos y a la justicia, aun cuando no sean específicamente orientadas a penalizar o a regular el trabajo sexual”, señala el reporte.

Xan coincide con la urgencia de reconocer al trabajo sexual como trabajo como un primer paso para combatir estigmas y discriminación financiera.

"Si se va a regular el trabajo sexual, pues que se regulen también todas estas alternativas para que las compañeras que solamente se dedican a eso puedan tener acceso a créditos, a hipotecas y a todo lo que un trabajo establecido te permite. Y de esta manera, pues también mejorar su calidad de vida", concluye.

Frida Mendoza es una periodista de investigación y editora mexicana con una trayectoria de diez años dedicada al análisis profundo de las problemáticas sociales en entornos urbanos. Su labor se ha centrado en la defensa y promoción de los derechos humanos, la justicia social y la perspectiva de género, áreas en las que ha destacado por su capacidad para visibilizar las crisis de desaparecidos, las violencias sistémicas, las brechas de desigualdad y salud sexual sin estigmas. Es coautora en el libro “Las 7 mafias chilangas” (Penguin Random House, 2023) y ha trabajado y publicado en distintos medios nacionales digitales, impresos y radiofónicos tales como Opinión 51, Emeequis, Malvestida, MCCI, El Heraldo Radio, Muy Interesante, Milenio, Aristegui Noticias.Ha sido conferencista y facilitadora de talleres enfocados en estrategias de escritura y perspectiva de género, promoviendo una narrativa periodística más humana y responsable con las audiencias, tema de principal interés en su faceta como columnista en Opinión 51.