A pesar de que el coito es el servicio tradicional más conocido dentro del trabajo sexual, son otros los que, con el paso de los años, se han consolidado dentro de la oferta.
Entre ellos está el masaje erótico, que ha dejado de ser un “complemento” para convertirse en un servicio estable dentro del catálogo de prestaciones ofrecidas por escorts y trabajadoras sexuales. De hecho, se trata de una modalidad que ha ido escalando con el paso de los años hasta convertirse en una especialización dentro de este mercado, e incluso derivando en un nuevo perfil profesional: el de masajista erótica.
Tal y como veremos en este análisis, la mención de este servicio en anuncios en línea y su posición entre los servicios más promocionados en plataformas como SimpleEscort indican que no se trata de una práctica puntual, sino de un componente estructural de la oferta.
Así, en un sector caracterizado por la falta de estadísticas oficiales, los datos internos de esta y otras plataformas ofrecen una vía sólida para entender cómo evoluciona la demanda y cómo se reorganiza el trabajo sexual en función de ella.
Qué se entiende por masaje erótico en el trabajo sexual
En el contexto del trabajo sexual, el masaje erótico se trata de un tipo de servicio centrado en el contacto corporal prolongado y la estimulación sensorial a través de la cual se ofrece placer y que puede terminar en coito, masturbación u otras prácticas sexuales.
A diferencia del masaje sensual, que suele enfatizar el contacto y la cercanía sin una finalidad sexual explícita, el masaje erótico incorpora el deseo como parte central del servicio. Una diferencia clave que influye en la decisión y las expectativas del cliente, así como en la estructuración y ejecución del servicio por parte de lxs trabajadorxs.
Asimismo, destacar que el masaje erótico puede funcionar como servicio autónomo o como complemento de otros servicios. Es decir, en muchos casos se trata de una experiencia completa en sí misma; mientras que en otros, se ejecuta como un elemento que estructura el inicio del encuentro y marca el ritmo del servicio.
Las técnicas de masajes más promocionadas en el mercado sexual
El servicio de masajes eróticos incluye diferentes técnicas y nivel de especialización, ampliando así el catálogo. Entre los más promocionados se encuentran:
- El masaje cuerpo a cuerpo, que se caracteriza por el uso del contacto corporal prolongado en todo el cuerpo, con un enfoque centrado en la relajación, la estimulación sensorial y la progresividad del encuentro.
- El masaje tántrico, que se presenta habitualmente como una experiencia más lenta y ritualizada, donde se prioriza la conexión corporal, la atención al proceso y la potenciación del deseo sexual a través de la espiritualidad y no la estimulación física directa.
- Los masajes especializados, como el masaje lingam, que estimula los genitales masculinos, y el masaje nuru, que se ejecuta completamente desnudo y se utilizan geles deslizantes y contacto corporal continuo para intensificar la experiencia.
- Finalmente, los masajes combinados o personalizados, como es el masaje con final feliz u otros donde se potencian las sensaciones a través de aceites, objetos como plumas, o la aromaterapia.
Estas y más variantes indican un proceso de diversificación de la oferta, orientado a responder a una demanda cada vez más segmentada y a reforzar la competitividad dentro del mercado.
Dónde se sitúan los masajes eróticos dentro de la oferta de servicios sexuales en Chile
Para comprender mejor la oferta de masajes sensuales en Chile, es necesario remitirse a los datos facilitados por SimpleEscort, que muestran una clara consolidación de este servicio dentro del mercado del sexo de pago.
De los 16.000 anuncios publicados cada mes y las 7.000 personas registradas como anunciantes, el 61,3% de las escorts chilenas promocionan los masajes eróticos en sus anuncios, situando al masaje erótico como el tercer servicio más anunciado, solo por detrás del sexo oral (69,2%) y el GFE o “trato de novia” (65,8%). Asimismo, el masaje tántrico, con un 44,2% de presencia en anuncios, refuerza la idea de que las experiencias basadas en el contacto corporal y la sensorialidad ocupan un lugar central dentro de la oferta.
Aunque no se dispone de series históricas públicas que permitan analizar la evolución del servicio a largo plazo, su alta penetración en la oferta actual sugiere que el masaje erótico se ha consolidado como una prestación estable y no como una tendencia pasajera.
La consolidación del masaje en el catálogo de los servicios sexuales
Comparado con otros servicios más tradicionales, como es el completo o los tríos, el masaje erótico destaca por su estabilidad dentro del mercado. Es decir, mientras ciertas prácticas ganan o pierden popularidad en función de modas o cambios culturales, como puede ser el auge de los contenidos eróticos bajo demanda, el masaje se mantiene como un servicio transversal.
Esta permanencia puede explicarse desde la naturaleza del propio servicio, es decir, se trata de un “servicio puente” que conecta el bienestar corporal y el relax con el del consumo sexual.
Las razones detrás de la oferta de masajes eróticos
Desde una perspectiva estratégica, el masaje erótico permite diferenciar perfiles en un entorno altamente competitivo. Ofrecer este servicio no solo es un indicativo de especialización profesional, sino que también amplía el espectro de clientes potenciales y permite atraer a quienes buscan experiencias menos directas o no centradas exclusivamente en el acto sexual.
En términos económicos, se trata de un servicio de alta demanda y de fácil integración en el catálogo. Su compatibilidad con otros servicios más tradicionales, como preliminar antes del sexo oral o en determinadas fantasías, aumenta su valor comercial y su versatilidad.
Y desde el punto de vista operativo, facilita el enfoque y la dinámica del encuentro, así como la gestión del tiempo, ya que la estructuración del servicio es más sencilla y previsible.
¿Y qué busca el cliente cuando contrata un masaje erótico?
Desde el punto de vista del cliente, se tiende a asociar el masaje erótico a la relajación corporal y la experiencia sexual diferente a la tradicional. Frente a servicios orientados a la inmediatez, el masaje introduce una experiencia progresiva y sensorial.
El atractivo reside también en el contacto y la atención personalizada. El masaje erótico permite una forma de cercanía (in)directa, lo que lo convierte en una opción intermedia entre el bienestar corporal y el placer sexual.
Así pues, el alto porcentaje de escorts que promocionan masajes eróticos en Chile revela un cambio en la oferta dentro del mercado sexual. Desde su integración, el masaje erótico aparece como respuesta a una demanda que valora la experiencia, el contacto y la sensorialidad.
Asimismo, refleja una evolución del trabajo sexual hacia formatos más diversificados y adaptables. Una modalidad que se une a otras más recientes, como son las videollamadas eróticas o los packs de imágenes y vídeos personalizados y bajo demanda.